CULTURA TERRITORIAL Y CORDURA ECOLÓGICA

VALENTÍN CABERO DIÉGUEZ

Resumo


Es cierto que el hombre ha hecho mucho por moldear la forma de la superfície terrestre aunque no podemos distinguir entre los resultados de su acción y los efectos de causas puramente geológicas. [...] No todas las revoluciones físicas así producidas por el hombre han sido destructivas para intereses humanos [...] Pero el hombre ha olvidado durante demasiado tiempo que la Tierra ha sido dada solamente en usufructo, no para que la consuma, y mucho menos para que la derroche. La naturaleza ha tomado precauciones contra la destrucción absoluta de sus materiales elementales, la matéria prima de sus obras [...] Pero el hombre es en todas partes un agente perturbador. Allí donde pone el pie, las armonías de la naturaleza se convierten en desacordes. Las proporciones y acomodaciones que garantizaron la estabilidad de los sistemas existentes son derrocadas. Las especies vegetales y animales indígenas son extirpados y suplantadas por otras de origen externo; la producción espontânea es prohibida y restringida y el destino de la Tierra se deja al descubierto o se cubre con el nuevo y reacio crecimiento de formas vegetales y de ajenas tribus de vida animal. Estos câmbios y sustituciones mencionados constituyen, de hecho, grandes revoluciones pero a pesar de su enorme magnitud e importancia son, como veremos, insignificantes en comparación con los contingentes e inesperados resultados que han influído en ellos (G, P. Marsh, 1864),


Texto completo:

PDF (baixado


DOI: http://dx.doi.org/10.4025/bolgeogr.v25i1.11767



ISSN 2176-4786 (on-line) e-mail: dge-boletim@uem.br